Miel llegó al refugio cuando su anterior familia ya no pudo cuidarla. Tiene 8 años y toda la vida ha sido una perra ejemplar: limpia, tranquila, sin ladridos innecesarios y con un carácter dulce que enamora.
Tiene artritis leve en las patas traseras que se controla perfectamente con un suplemento mensual. No necesita grandes caminatas, le gustan los paseos cortos y los ratitos de sol en el balcón. Es la compañera perfecta para quienes buscan tranquilidad.
Miel se merece pasar sus últimos años rodeada de amor en un hogar tranquilo. No recomendamos adoptarla con niños muy pequeños porque puede asustarse con movimientos bruscos. Con personas mayores o adultos tranquilos es absolutamente perfecta.
Con perros
Sí
Con gatos
Sí
Con niños
Con supervisión
Jardín
Vale con piso
Familia ideal: Hogar tranquilo, sin niños pequeños, personas mayores o adultos tranquilos.
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