Kira llegó al refugio hace tres meses en un estado lamentable. Había sufrido maltrato durante años y al principio no dejaba que nadie se acercara. Con trabajo, paciencia y mucho amor de nuestros voluntarios, ha avanzado enormemente.
Ahora acepta caricias, pasea tranquila con correa y confía en las personas que forman parte de su rutina. Pero necesita seguir avanzando en un hogar estable, sin cambios bruscos y sin niños que puedan asustarse o asustarla.
Kira es para alguien especial: alguien que entienda que rehabilitar a un perro con trauma es un proceso, que tenga paciencia de sobra y sepa que cada pequeño avance es una victoria enorme. La recompensa de ganar la confianza de Kira es algo que no tiene precio.
Con perros
Con supervisión
Con gatos
Sí
Con niños
No
Jardín
Vale con piso
Familia ideal: Persona adulta con paciencia y sin niños. Dispuesta a trabajar la confianza.
Cuéntanos un poco sobre ti. El equipo de Protectora Esperanza revisará tu solicitud y se pondrá en contacto contigo.
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